Crecer genera caja o la consume?

Crecer genera caja o la consume?

Me voy a centrar en una empresa que es bootstrapped y ya es profitable.

Aclaro esto porque el camino y el análisis podrían ser diferentes si la empresa estuviese en otro tipo de condición.

Es un tema con muchas aristas y varios puntos entretenidos para abordar. Me quedaré con cinco de ellos, conectados entre sí, y los comentaré individualmente de acuerdo a mi experiencia:

  1. Rentabilidad no es igual a caja disponible.
  2. No todo crecimiento consume caja de igual manera.
  3. Crecer también duele.
  4. El capital de trabajo determinará la velocidad del crecimiento.
  5. Ser bootstrapped y rentable puede parecer un mundo ideal, pero también resultar una trampa para quienes no están familiarizados con”todos” los números.

1. Rentabilidad no es igual a caja disponible

Primer tema a considerar: que un proyecto sea rentable no significa que dispongas o vayas a disponer de la caja necesaria para financiarlo y llevarlo adelante.

El huevo o la gallina.

Siempre necesitás arrancar con algo, aunque sea pequeño, para ejecutar el primer proyecto o los primeros proyectos y luego hacerte de esa caja y de su rentabilidad.

Por eso siempre insisto tanto en arrancar de a poco, piso por piso. Otros ya arrancan grandes pidiendo mucho dinero, pero armar el edificio igualmente no ocurre de la noche a la mañana.

Asimismo, aun siendo rentable, si no cobrás a tiempo, o nunca cobrás, esos proyectos no tendrían razón de ser o no serían del todo viables.

Por lo tanto, arrancar con proyectos que puedas ejecutar con la menor cantidad de recursos posibles, de manera que afrontar el delivery no te consuma demasiada caja al principio, y que luego sean rentables para poder reinvertir ese excedente en capacidades y recursos que te permitan ir por algo más grande, es, a mi criterio, un camino más lento pero quizás más sostenible.

2. No todo crecimiento consume caja de igual manera

Como decía en el punto 1, no todo primeros pasos consumen caja de igual manera, mas avanzado se diferencia más aún.

Por eso las startups suelen carecer de muchas capacidades y roles, y la gente debe hacer muchas cosas, aun sin tener siempre el expertise o el recorrido necesario para llevarlas adelante de la mejor manera.

Esto puede funcionar durante una etapa temprana o por un período específico. Sin embargo, a medida que realmente vas creciendo, tenés que reinvertir parte (te diría que la mayoría) de esa caja generada para cubrir, “de a poco”, esas capacidades.

Esas nuevas capas de conocimiento, roles y experiencia empiezan a permitirte resolver más y mejores situaciones frente a la multiplicidad de proyectos que pueden empezar a aparecer.

Por lo tanto, no pongas el carro delante del caballo.

Hacer mucho con poco puede servirte durante alguna instancia, pero no es sostenible. No asumas más compromisos pensando que todo eso te va a generar puro excedente, porque con ese approach corrés el riesgo de tener un mal delivery, generar una mala experiencia en tus clientes y que luego no vuelvan a contratarte o no te recomienden.

Comprometerse con un esfuerzo adicional no significa hacerlo sin recursos esperando después obtener un premio mayor.

A medida que vayas creciendo, deberás reinvertir más para potenciar tus capacidades y poder escalar mejor y de manera sostenible.

3. Crecer también duele

Aun tomando los recaudos que menciono en el punto 2, crecer va a generar incomodidades.

Los tiempos para construir no son necesariamente los mismos tiempos que necesitás para ejecutar con la calidad que esperan tus clientes (aun si podes lograrlo pero te van a seguir faltando cosas).

La mayoría de las startups construyen en vuelo.

Eso no significa que no estén capacitadas para hacer lo que venden y con lo que se comprometen. Pero al principio, cuando una empresa empieza a crecer, muchas veces la demanda supera a la oferta (de capacidades y cantidad de recursos).

Lo importante es que, en paralelo, continúes invirtiendo y que esas capacidades que todavía faltan se vayan cocinando (en general a fuego lento) para subirse lo más rápido posible al avión de la ejecución, pero de una manera sólida y con tu sello.

Por lo tanto, crecer duele por la incomodidad que representa en términos operativos, pero también porque tenés que combinar varias cosas al mismo tiempo: no frenar, minimizar el costo de aprender (habrá errores que te harán dar algún paso atrás) y seguir invirtiendo lo más fuerte que puedas en el negocio.

Mientras tanto, el negocio pide más gente y más recursos para ejecutar con calidad y permitirte seguir posicionándote en los clientes actuales y en los prospectos.

Eso es caja al servicio del negocio. Priorizá y elegí que te lleva mas rápido al lugar que buscas. Todo junto no va a poder ser seguramente.

4. El capital de trabajo determinará la velocidad del crecimiento

Ahora avanzaste.

Tenés bastantes proyectos andando, creciste en estructura y capacidades, inflás el pecho, te sentís Colapinto y querés ir por todo.

“Metámosle nafta y lo llevamos a la estratósfera”, te dice el CEO.

Pero le recordás que todavía tenés muchas inversiones en proceso y que todavía no rindieron lo que esperabas porque requieren tiempo.

El crecimiento que podés encarar con la rentabilidad que generaste, la caja disponible y la que vas generando mes a mes te permite ir por algunas inversiones más, pero no por todas.

Al principio no todos lo entienden.

Pero probablemente ya estresaste el capital de trabajo requerido, porque todo proyecto adicional o de mayor tamaño necesita más caja para arrancar, generaste una estructura mas senior y por ende mas costosa. Y esa capa se acumula, aunque muchas veces no se vea.

Algún cliente se retrasa en pagar, el contexto también jeuga. Aparece un proyecto que demanda cosas que todavía no tenés. Salir a buscarlas requiere más inversión de caja también. La vida emprendedora en toda su magnitud…

Conclusión: el capital de trabajo que generás y el que vas a requerir para correr lo actual y todo lo que se suma va a determinar la velocidad de tu crecimiento posterior.

Vas a tener que elegir batallas, priorizar y buscar la forma de hacerte del dinero de los proyectos lo más rápido posible o dejar de gastar en otras cosas y realoacar a lo que para ese momento es más prioritario. Porque no todo se podrá dar de manera lineal.

Salvo que consideres que llegó el momento de salir a buscar capital o tomar deuda para conseguir ese nitro que te permita capitalizar una oportunidad, pero eso es para otro artículo.

5. Ser bootstrapped y rentable puede ser un mundo ideal, pero también una ilusión si no mirás todos los números

Este último punto viene a colación de una pregunta bastante lógica que algunos hacen en la empresa en esos momentos:

Si venimos creciendo y generando rentabilidad, ¿por qué tenemos que ir más lento de lo que nos gustaría?

Simplemente porque, si seguiste este camino que conté, probablemente reinvertiste los excedentes, generaste más capacidades, llegaron más proyectos (más demandantes y más exigentes) y destinaste buena parte de esa caja a prepararte mejor, eso te permitió absorber proyectos más grandes también (esperemos que mas rentables también).

Entonces ahora tenés que esperar que esas inversiones maduren, den mayores resultados y te permitan continuar nuevamente el ciclo. En el medio tenees que decidir rápido y si no van, reorientar esos recursos a las que postergaste o dejaste en roadmap.

Ser bootstrapped tiene un límite de velocidad.

Puede haber sido tu nitro hasta determinado nivel, pero quizás para ir más rápido tengas que cambiar el approach. Ya no necesariamente podés seguir haciendo exactamente lo mismo.

Ahí empieza otra etapa: ser más selectivo con lo que tomás, cuándo lo tomás y en qué invertís primero. O salir a buscar ese acelerador que te permita capturar una oportunidad que creés que está ahí, pero que todavía no tenés garantizada.

Si hasta acá fue desafiante y entretenido, comprá pochoclos y preparate para una serie maratónica.

Probablemente te lleve a ese lugar hermoso que muchos emprendedores soñaron desde el principio.

Lo bueno es que, con todo lo que construiste hasta acá, ya no estás solo.

Hay más cabezas, más experiencia y más capacidades para recorrer lo que viene.

Andá a buscarlo que es lo que anhelabas cuando arrancaste.